kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se siente en tu mirada
el verbo primitivo de lo bello,
el nacimiento azul de las auroras
y el canto inexplicable de los astros
VERSOS A MI MADRE
Todo trasciende cuando te contemplo
absorta en tus silencios.
En tu aliento reposa ausente el tiempo
y en tus confines irisados brillan
las peregrinas olas del pasado.
Las islas de tus dedos en su baile
garabatean algo parecido
a corazones en el cielo azul
de tu mirada tierna.
Cuánto debo a tus manos, pero cuánto...
Su fina piel de abeto
me sabe a la caricia del consuelo,
a la paz de una nana,
a la bufanda que abrigó mi pena
cuando de pronto, sin aviso previo,
la primavera resultó no ser,
ni de lejos, eterna.
Y cuando marches, madre, acudiré
de vez en cuando al hierro del recuerdo
a herirme con la sal de tu oleaje,
a honrar a la mujer que me enseñó
que el pasto de los años
es rocío esmeralda y esperanza
mientras surque la vida
la quilla del amor.
Kalkbadan
14 de diciembre de 2014
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