Cetrero3
Poeta fiel al portal
Al maestro Félix
El cánido lamento de la sierra
elevado en el viento que lo acuna
tu páramo cruzó, y en la Bureba,
tu corazón en fauces de garduña.
Eterno en este altar, y a vuestros pies,
entorno al fiel, crujiendo hierba seca
mientras se escarcha la curtida piel
en el balcón del hombre... y de la tierra.
Tan pronto derribado, en pleno vuelo,
temprano de tus garras se nos priva,
son muchos lances presos del tintero.
Pero la fuerza del lamento invade
mi ser en la aventura de la vida
y me guían las huellas que dejaste.
El cánido lamento de la sierra
elevado en el viento que lo acuna
tu páramo cruzó, y en la Bureba,
tu corazón en fauces de garduña.
Eterno en este altar, y a vuestros pies,
entorno al fiel, crujiendo hierba seca
mientras se escarcha la curtida piel
en el balcón del hombre... y de la tierra.
Tan pronto derribado, en pleno vuelo,
temprano de tus garras se nos priva,
son muchos lances presos del tintero.
Pero la fuerza del lamento invade
mi ser en la aventura de la vida
y me guían las huellas que dejaste.
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