Los versos
permanecen de color
rojo rosado todo del año
y sólo pueden confundirse
con el crespúsculo y contigo.
Algunos otros versos
parecen esquivos, se asemejan
al aullido de un lobo desde la distancia,
pero más cerca, al enamoro de una paloma, y
son taciturnos, como un gato, con mil misterios
para llamar más la atención o cumplir con su loable
expedición en busca de anteaños por muelles tranquilos.
Como ser imaginativo,
en este mundo raro no hay nada más
sano que caminar junto a un gato rumboso que,
como su cola, como el mundo y la poesía, nunca se está quieto.
Como en todo,
ni siquiera había un indicio de que, en la bahía,
y en una noche clara, hubiera un gatopardo ni versos esperándome.
permanecen de color
rojo rosado todo del año
y sólo pueden confundirse
con el crespúsculo y contigo.
Algunos otros versos
parecen esquivos, se asemejan
al aullido de un lobo desde la distancia,
pero más cerca, al enamoro de una paloma, y
son taciturnos, como un gato, con mil misterios
para llamar más la atención o cumplir con su loable
expedición en busca de anteaños por muelles tranquilos.
Como ser imaginativo,
en este mundo raro no hay nada más
sano que caminar junto a un gato rumboso que,
como su cola, como el mundo y la poesía, nunca se está quieto.
Como en todo,
ni siquiera había un indicio de que, en la bahía,
y en una noche clara, hubiera un gatopardo ni versos esperándome.
Fidel Guerra. Enero 22, 2024.