Te dejaron mis manos temblorosas,
un ramillete de versos derramados,
guárdalos para tí,ente otras cosas
que por allí quedarán de mi pasado.
Alguna noche de insomnio, alguna espera,
algún sueño incumplido o desvelado.
o ese temor de encontrar la primavera,
sin un retoño de amor, desesperado.
Algún duende de manos hacendosas,
ordenará los libros que he dejado,
y florecerá tal vez, con cada rosa
lo que hasta ahora, seguro te has callado.
te dejaron mis manos sudorosas,
un ramillete de versos olvidados,
Guárdalos para tí,que no hay peor cosa...
Que morirme también, en tu costado.
un ramillete de versos derramados,
guárdalos para tí,ente otras cosas
que por allí quedarán de mi pasado.
Alguna noche de insomnio, alguna espera,
algún sueño incumplido o desvelado.
o ese temor de encontrar la primavera,
sin un retoño de amor, desesperado.
Algún duende de manos hacendosas,
ordenará los libros que he dejado,
y florecerá tal vez, con cada rosa
lo que hasta ahora, seguro te has callado.
te dejaron mis manos sudorosas,
un ramillete de versos olvidados,
Guárdalos para tí,que no hay peor cosa...
Que morirme también, en tu costado.
Marino Fabianesi
Última edición: