Ave Gar
Poeta recién llegado
I
Como lastre,
limpiando el suelo con la lengua
y evitando levantar cabeza,
tocar con mis ojos tu mirada.
Como único;
en pueblo de amos, un siervo
tumbado buscando migajas
al final del día, al inicio de otro.
El sol; presto a salir, cambia
su manía diaria y se mece,
mientras los pajarillos esperan resplandores.
Pude comer; y los sorbos desperdiciados,
ingentes, sorbí para mí,
como cánula viciada en cuellos muertos.
II
Quién me protege,
en las noches sin sombra
y en los días sin sol,
¿soy yo?
Es algún canto especial
imaginario, o mi necesidad eterna de vivir.
¿Soy yo? Contando las horas y días
mientras me arrepiento de sobrevivir.
Quién me cuida,
¿Es la musa de mi traición,
a quien sirvo?
Podría ser mi idea poco realista,
y mi canto vacío y mudo.
Soy yo, rindiéndome al tiempo.
Como lastre,
limpiando el suelo con la lengua
y evitando levantar cabeza,
tocar con mis ojos tu mirada.
Como único;
en pueblo de amos, un siervo
tumbado buscando migajas
al final del día, al inicio de otro.
El sol; presto a salir, cambia
su manía diaria y se mece,
mientras los pajarillos esperan resplandores.
Pude comer; y los sorbos desperdiciados,
ingentes, sorbí para mí,
como cánula viciada en cuellos muertos.
II
Quién me protege,
en las noches sin sombra
y en los días sin sol,
¿soy yo?
Es algún canto especial
imaginario, o mi necesidad eterna de vivir.
¿Soy yo? Contando las horas y días
mientras me arrepiento de sobrevivir.
Quién me cuida,
¿Es la musa de mi traición,
a quien sirvo?
Podría ser mi idea poco realista,
y mi canto vacío y mudo.
Soy yo, rindiéndome al tiempo.