Villada Mauricio
Poeta adicto al portal
Hace tiempo que no te escribo,
que no te cuento mis mentiras,
y la pluma es un triste rabo,
simples callos secos de melancolías.
Ya mis dedos no buscan tus buzones;
no hay necesidad de gritar a trazo grueso;
mas la tristeza cae rendida en la rutina
y el olvido llena mis papeles de frases vacías.
Malditas sean las arcas del destino,
los túneles desviados de la vida.
Maldita sea la soledad y su abandono,
el Rey Escorpión mirando televisión.
Un mar de primaveras renace en las aceras,
y ya no te busco entre las polleras de la noche;
estoy adentro, guardado en la nevera,
acribillando teclas para más versos hipócritas.
que no te cuento mis mentiras,
y la pluma es un triste rabo,
simples callos secos de melancolías.
Ya mis dedos no buscan tus buzones;
no hay necesidad de gritar a trazo grueso;
mas la tristeza cae rendida en la rutina
y el olvido llena mis papeles de frases vacías.
Malditas sean las arcas del destino,
los túneles desviados de la vida.
Maldita sea la soledad y su abandono,
el Rey Escorpión mirando televisión.
Un mar de primaveras renace en las aceras,
y ya no te busco entre las polleras de la noche;
estoy adentro, guardado en la nevera,
acribillando teclas para más versos hipócritas.
Última edición: