Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gimen almas desgraciadas,
lloran sus cuerpos mortales,
y entre estepas infernales
se alzan sombras nacaradas.
Almas cargan sus pecados
buscando arrepentimiento,
más dolor, más sufrimiento,
tantos siglos, demasiados.
Mi desterrada alma pena
cargando con sus pesares,
entre avernos, entre mares,
mares negros, negra arena.
Infausto fue mi pasado,
cual mi suplicio presente,
y en el suicidio aplaciente
vi mi camino allanado.
Tu burla fue mi sentencia,
la condena de mis años,
en sepulcro mis rescaños
y en el orco mi conciencia.
Azrael parte del cielo
con su presagio de muerte,
marca tu ominosa suerte
y con presteza alza el vuelo.
Corta la vida el pecado,
larga, tan larga la muerte.
lloran sus cuerpos mortales,
y entre estepas infernales
se alzan sombras nacaradas.
Almas cargan sus pecados
buscando arrepentimiento,
más dolor, más sufrimiento,
tantos siglos, demasiados.
Mi desterrada alma pena
cargando con sus pesares,
entre avernos, entre mares,
mares negros, negra arena.
Infausto fue mi pasado,
cual mi suplicio presente,
y en el suicidio aplaciente
vi mi camino allanado.
Tu burla fue mi sentencia,
la condena de mis años,
en sepulcro mis rescaños
y en el orco mi conciencia.
Azrael parte del cielo
con su presagio de muerte,
marca tu ominosa suerte
y con presteza alza el vuelo.
Corta la vida el pecado,
larga, tan larga la muerte.
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