Por fortuna,
las poesías no son palabras
de un privilegio ininterrumpido.
Por allí o por allá
hay versos accidentados,
vagos o estridentes derramando
penas con un sentir de maravilla salvaje.
La poesía nunca se llego a mi
ni yo siempre la busque, por suerte,
entre una palabra y la siguiente sola se creció.
Como Nommo, tal vez piensen
que abundo en mis poemas algo misterioso,
pero no. He aquí una prueba;
El lado
del lado tácito de la poesía eres tú,
lo más tranquilo y bello, ese atardecer que se queda.
Fidel Guerra, Oregon, Marzo, 2, 2020.
las poesías no son palabras
de un privilegio ininterrumpido.
Por allí o por allá
hay versos accidentados,
vagos o estridentes derramando
penas con un sentir de maravilla salvaje.
La poesía nunca se llego a mi
ni yo siempre la busque, por suerte,
entre una palabra y la siguiente sola se creció.
Como Nommo, tal vez piensen
que abundo en mis poemas algo misterioso,
pero no. He aquí una prueba;
El lado
del lado tácito de la poesía eres tú,
lo más tranquilo y bello, ese atardecer que se queda.
Fidel Guerra, Oregon, Marzo, 2, 2020.
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