Joseph Cruz
Poeta recién llegado
Cuando decides que el silencio es lo mejor,
y una duda se levanta del montón
aprendes a gritar en tu interior, entonces
entiendes lo que guarda el corazón.
Yo ya no sé escribir esta canción
falto de inspiración, pues mi musa
se agazapa en un rincón
jugando al gato y al ratón,
se acerca intempestiva y se aleja de mi vida
que atrevida! osada encarnación de mi poesía;
desearía que mi llanto se confunda con su canto
y desencante mi quebranto, y hablarte...
utilizando mi esperanto, pero que tonto!
por un momento este bohemio loco
sintió que el pecho se le estruja,
creyó perder de a poco
el corazón marchito en su burbuja;
pero vuelves de repente, en un menguante...
en un viaje sin retorno espero,
con mi pluma de diamante y devolviendo mi tintero;
entonces vuelven mis latidos, era obvio
antes embriagado de dolor y ahora sobrio,
y mientras vivo y muero, aquí estoy
observándote de lejos, a la luz de tus reflejos
escribiendo versos presos a la sombra de tus besos.
Y sí, mi pasatiempo es un secreto
que guardo dentro 'el pecho que me sirve de amuleto
pues el mundo no se entera que este muerto
ahora vive entre las líneas de sus versos
y del recuerdo de aquel beso en algún puerto.
Por eso aunque te pienso y tengo miedo, hoy me atrevo
a escaparme de este cuarto, a burlarme del espanto
a blindar mi corazón con esperanto,
a huir de soledad y del olvido
a encerrarme en la prisión de tus encantos
¿y si me rehúso a estar contigo? Imposible!
porque solo estando preso en ti, yo me siento libre.
y una duda se levanta del montón
aprendes a gritar en tu interior, entonces
entiendes lo que guarda el corazón.
Yo ya no sé escribir esta canción
falto de inspiración, pues mi musa
se agazapa en un rincón
jugando al gato y al ratón,
se acerca intempestiva y se aleja de mi vida
que atrevida! osada encarnación de mi poesía;
desearía que mi llanto se confunda con su canto
y desencante mi quebranto, y hablarte...
utilizando mi esperanto, pero que tonto!
por un momento este bohemio loco
sintió que el pecho se le estruja,
creyó perder de a poco
el corazón marchito en su burbuja;
pero vuelves de repente, en un menguante...
en un viaje sin retorno espero,
con mi pluma de diamante y devolviendo mi tintero;
entonces vuelven mis latidos, era obvio
antes embriagado de dolor y ahora sobrio,
y mientras vivo y muero, aquí estoy
observándote de lejos, a la luz de tus reflejos
escribiendo versos presos a la sombra de tus besos.
Y sí, mi pasatiempo es un secreto
que guardo dentro 'el pecho que me sirve de amuleto
pues el mundo no se entera que este muerto
ahora vive entre las líneas de sus versos
y del recuerdo de aquel beso en algún puerto.
Por eso aunque te pienso y tengo miedo, hoy me atrevo
a escaparme de este cuarto, a burlarme del espanto
a blindar mi corazón con esperanto,
a huir de soledad y del olvido
a encerrarme en la prisión de tus encantos
¿y si me rehúso a estar contigo? Imposible!
porque solo estando preso en ti, yo me siento libre.