adopos
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Versos y tú, mujer...
El verso de los ojos negros
nunca fue escrito,
ni pensado
ni sentido
ni arrugado
ni mirado en el humo de un cigarro.
No nació hasta mirar los tuyos.
No nació hasta verlos cerca
tan cerca que cegado,
¡vi los míos en los tuyos!
Y se hizo mi pluma de luz
y me gritaron : "¡despertó el poeta!"
y mis manos brillaron como nunca.
Criaturas de todos los ánimos,
con el dolor de la tierra,
con la alegría de los circos del mundo,
volaban de mis manos: ¡Eran poesías!
Al verso de los ojos negros
lo abrigaba entre mis sienes.
Mis ojos nacían y morían
al verte y no verte,
en las mañanas de febrero,
mujer-niña de los ojos negros.
adopos
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