Jorge Lemoine y Bosshardt
MAESTRO
I
Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.
II
Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.
III
De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.
IV
Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.
V
He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.
VI
as never
as possible
VII
Vivir somos esto.
desollados como la harina
VIII
Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.
IX
HUELLA
Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?
X
Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.
XI
honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida
XII
Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.
XIII
Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera
XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO
harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.
XV
ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Es la hora de ti, es cuando llegas
y atracas tu perfume inmenso
entrando como el alba por la puerta.
II
Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.
III
De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.
IV
Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.
V
He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.
VI
as never
as possible
VII
Vivir somos esto.
desollados como la harina
VIII
Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.
IX
HUELLA
Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?
X
Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.
XI
honda flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida
XII
Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipando
el polen de la tuya.
XIII
Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera
XIV
CON TU VOZ AL ROJO VIVO
harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.
XV
ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT