Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Quise verte a los ojos
y nunca resisto tu hechizo,
deambulan por mi cuerpo
escalofríos de nerviosismo.
Tenerte tan cerca y nada,
verte a mi lado e ignorar
lo que siento dentro
sin poder decir, sin poder pensar.
Quisiera abrazarte para siempre,
besar tus suaves labios,
hablarte al oído mis secretos
y gritar cuanto te amo.
Mas me castiga el destino,
las horas que pasan lentas,
las caricias que ahora omito
soledad que deja huellas.
Cuanto duele este frío,
mi tristeza de solo verte
y mi corazón que muere
y mi alma que se tira al vacío.
Y me mueve mi desdicha
para morir lentamente,
te verte, amarte y desearte
mientras se acaba mi suerte.
Tan efímeros los momentos
y las dudas que en mí yacen;
se muere la única estrella:
el amor, tu amor, que deshace.
y nunca resisto tu hechizo,
deambulan por mi cuerpo
escalofríos de nerviosismo.
Tenerte tan cerca y nada,
verte a mi lado e ignorar
lo que siento dentro
sin poder decir, sin poder pensar.
Quisiera abrazarte para siempre,
besar tus suaves labios,
hablarte al oído mis secretos
y gritar cuanto te amo.
Mas me castiga el destino,
las horas que pasan lentas,
las caricias que ahora omito
soledad que deja huellas.
Cuanto duele este frío,
mi tristeza de solo verte
y mi corazón que muere
y mi alma que se tira al vacío.
Y me mueve mi desdicha
para morir lentamente,
te verte, amarte y desearte
mientras se acaba mi suerte.
Tan efímeros los momentos
y las dudas que en mí yacen;
se muere la única estrella:
el amor, tu amor, que deshace.