The Firestarter
Poeta asiduo al portal
Durante varios años estuve perdido
en los resquicios de tus recuerdos
discurriendo con mi ser resentido
por razones que aún no entiendo.
Mientras tanto te busqué insistente
en cada rostro y en cada cuerpo,
seguí devoto tu caminar silente,
intenté lograr un reencuentro.
Como un regalo exquisito de la vida
permitiste continuar nuestra historia,
una ilusión soñada y ahora escrita
en vivos recuerdos de mi memoria.
No podíamos vernos, ni tocarnos
es por eso que todas las mañanas
y sin falta todas las tardes
nos expresamos para amarnos.
Seleccionamos miles de palabras
nuestros seres derramaron su miel,
nos regalamos nuestras vidas,
creció un amor sincero, fiel.
Mantuvimos encendida una llama
entre la impotencia y el anhelo
aún sobre la extensa distancia
aquel lacerante y frío flagelo.
Ni siquiera la ausencia de caricias
ni la fuerza innoble de la nostalgia
subyugaron la necesidad creciente
de beber nuestro cariño en el alba.
Finalmente la vida extendió su mano
para obsequiarme el regalo esperado
pero por absurdas circunstancias
el esfuerzo resultó en vano.
Ahora que todo parece agonizar
permanece en mi el deseo original
así sea para volver a esperar
el verte una vez más.
en los resquicios de tus recuerdos
discurriendo con mi ser resentido
por razones que aún no entiendo.
Mientras tanto te busqué insistente
en cada rostro y en cada cuerpo,
seguí devoto tu caminar silente,
intenté lograr un reencuentro.
Como un regalo exquisito de la vida
permitiste continuar nuestra historia,
una ilusión soñada y ahora escrita
en vivos recuerdos de mi memoria.
No podíamos vernos, ni tocarnos
es por eso que todas las mañanas
y sin falta todas las tardes
nos expresamos para amarnos.
Seleccionamos miles de palabras
nuestros seres derramaron su miel,
nos regalamos nuestras vidas,
creció un amor sincero, fiel.
Mantuvimos encendida una llama
entre la impotencia y el anhelo
aún sobre la extensa distancia
aquel lacerante y frío flagelo.
Ni siquiera la ausencia de caricias
ni la fuerza innoble de la nostalgia
subyugaron la necesidad creciente
de beber nuestro cariño en el alba.
Finalmente la vida extendió su mano
para obsequiarme el regalo esperado
pero por absurdas circunstancias
el esfuerzo resultó en vano.
Ahora que todo parece agonizar
permanece en mi el deseo original
así sea para volver a esperar
el verte una vez más.
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