aoz
Poeta recién llegado
Vértebras Del Suspiro
I
Sí,
es lo cierto, fue en sublevada armonía
lo que siento por ti,
jirafas latiendo burbujas
al fondo infernatuz del lava mar
II
Vuelo entre purezas
arriba
y abajo en la bahía de tu luz.
Eres
lucero que guía
auroras perpetuas,
crepuscular incendio que perdura
etéreo
sin limites
III
«Tú »
De algo primaveral eterno
compuesto poseía de ruiseñores
-transparente mía girasol de soles-,
de algo tú, turbio vaivén, intacta
clara arpista de mis noches
Clara tú, poseída fantástica, fantasía de aire.
(De algo fue el baño que dio tus manos
algo de azahares mojados
y una pizca de hace mares )
IV
Fulgor
-así tu signo escorpión
apasionada sexual fiera de las lunas violadas-
V
Llueven sonrisas y se moja mi sueño
y despierto fósil ilustrado de azul;
perenne tú, inexorable belleza,
antes de besar le sonríes al mundo tu alba desnuda
Elocuencia púrpura de propia virtud,
lumbrera roja mojada con menta
Esos besos me ruedan tan infinitos
continuos de maravillas insólitas,
labios entre perlas de luz
VI
Reposar mi sombra en tus ojos de sirena
es la calamidad más gloriosa de mis victorias;
aunque, de lo más extraño,
fue la única batalla que mi corcel lóbrego
combatió cojo de armaduras
-Tanto vestigio
y esos ojos no contienen sus ruinas
(¡Quizás las mías!)
VII
Me cela el silencio
y no lo culpo
juntos
transmutamos
ecos de amor.
***
Me da pena ésa mudes antigua
hoy gime la piel
el alma y la aventura
donde nulas sepulcral mutismo de nadas
VIII
La beba llora madre
por la leche del alba,
la acurrucas entre los brazos
y la alimentas tiernamente;
un café caliente
perfuma la casa de canela;
un vapor de luz se cuela
mañanero en la cocina,
y yo, tan Amaya,
en peripecia conspicua
constelando la octava.
IX
«Alemania »
Que fría la nostalgia
sin desprenderla sin ti
Que agonía de tierra
sin la nevada de tu calor
Copos blancos derritiendo cielo
y vos lejos en el tropical .
distante
inexorable ante el mar
ante un azul inmenso océano caracoleado,
laberíntico,
ante el recuerdo infinito
Lejana profundidad
Yo distante
como nómada perdido
remando la ilusión hacia ti
X
Ser el viajero del tiempo
con el pergamino de tu pasado
Letargo amor de reposar celosa la inspiración
a tanto daño
Inspirar a las cicatrices que abran sus rosales
a las huellas que haz dejado,
las perpetuas manchas desamor,
desilusiones caprichos por tu esbelto ser
Lloran todos, ni unos más que otros,
a la misma forma que te diste permanecer
XI
Cuando se repose la luna en tus ojos
a ella le nombraré Acriz
XII
La lumbre cuelga de tu mano izquierda
rizada entre la etérea nube que le soplo.
Qué más perfecto de admirar el cielo
con los ojos del universo.
Ése es mi antojo
colgar a tu derecha la exacta forma
que viajabas antes de nacer,
y mecerme en la luz secreta
Tu preciosa razón a la existencia
Única casta única a la pureza
XIII
La acaricia intensa.
...Un sin fin de besos diminutos
por delfines que derramas
con tu piel aguamarina
al contacto de los dedos...
XIV
Verde infinito. Marrón infinito. Azul infinito.
Negro infinito. Claro infinito.
Se deslíen los ojos para nosotros
al encuentro lumínico de nuestras ánimas...
XV
El aro extiende
ante la roca al lago
la pisada del cielo...
El cielo nace
cóncavo en la tarde
de tus ojos fuego...
El fuego es luz,
brote de estrellas,
madre de la luna,
pasajera del sol.
El aro disuelve
la cara del cielo
en tu fondo azul...
Lo azul extiende
ante tu cuerpo alado
un eco de amor...
XVI
El Sur aupara extrañarte.
Desde el desierto te llamo.
Desde colinas de arena,
cumbres, mantas negras
con la seductora mirada.
Desde la forrada crema amarilla
que amparan ahogados los pies.
Desde los rezos inclinados,
cantos, Ala, la otra Fe.
Te logro desde el desierto Sur,
nostálgico abatido de sol.
Te logro con el alma al revés,
helada y nocturna
cruzando el ojo de Dios.
Gino Alexander Amaya
20060516
I
Sí,
es lo cierto, fue en sublevada armonía
lo que siento por ti,
jirafas latiendo burbujas
al fondo infernatuz del lava mar
II
Vuelo entre purezas
arriba
y abajo en la bahía de tu luz.
Eres
lucero que guía
auroras perpetuas,
crepuscular incendio que perdura
etéreo
sin limites
III
«Tú »
De algo primaveral eterno
compuesto poseía de ruiseñores
-transparente mía girasol de soles-,
de algo tú, turbio vaivén, intacta
clara arpista de mis noches
Clara tú, poseída fantástica, fantasía de aire.
(De algo fue el baño que dio tus manos
algo de azahares mojados
y una pizca de hace mares )
IV
Fulgor
-así tu signo escorpión
apasionada sexual fiera de las lunas violadas-
V
Llueven sonrisas y se moja mi sueño
y despierto fósil ilustrado de azul;
perenne tú, inexorable belleza,
antes de besar le sonríes al mundo tu alba desnuda
Elocuencia púrpura de propia virtud,
lumbrera roja mojada con menta
Esos besos me ruedan tan infinitos
continuos de maravillas insólitas,
labios entre perlas de luz
VI
Reposar mi sombra en tus ojos de sirena
es la calamidad más gloriosa de mis victorias;
aunque, de lo más extraño,
fue la única batalla que mi corcel lóbrego
combatió cojo de armaduras
-Tanto vestigio
y esos ojos no contienen sus ruinas
(¡Quizás las mías!)
VII
Me cela el silencio
y no lo culpo
juntos
transmutamos
ecos de amor.
***
Me da pena ésa mudes antigua
hoy gime la piel
el alma y la aventura
donde nulas sepulcral mutismo de nadas
VIII
La beba llora madre
por la leche del alba,
la acurrucas entre los brazos
y la alimentas tiernamente;
un café caliente
perfuma la casa de canela;
un vapor de luz se cuela
mañanero en la cocina,
y yo, tan Amaya,
en peripecia conspicua
constelando la octava.
IX
«Alemania »
Que fría la nostalgia
sin desprenderla sin ti
Que agonía de tierra
sin la nevada de tu calor
Copos blancos derritiendo cielo
y vos lejos en el tropical .
distante
inexorable ante el mar
ante un azul inmenso océano caracoleado,
laberíntico,
ante el recuerdo infinito
Lejana profundidad
Yo distante
como nómada perdido
remando la ilusión hacia ti
X
Ser el viajero del tiempo
con el pergamino de tu pasado
Letargo amor de reposar celosa la inspiración
a tanto daño
Inspirar a las cicatrices que abran sus rosales
a las huellas que haz dejado,
las perpetuas manchas desamor,
desilusiones caprichos por tu esbelto ser
Lloran todos, ni unos más que otros,
a la misma forma que te diste permanecer
XI
Cuando se repose la luna en tus ojos
a ella le nombraré Acriz
XII
La lumbre cuelga de tu mano izquierda
rizada entre la etérea nube que le soplo.
Qué más perfecto de admirar el cielo
con los ojos del universo.
Ése es mi antojo
colgar a tu derecha la exacta forma
que viajabas antes de nacer,
y mecerme en la luz secreta
Tu preciosa razón a la existencia
Única casta única a la pureza
XIII
La acaricia intensa.
...Un sin fin de besos diminutos
por delfines que derramas
con tu piel aguamarina
al contacto de los dedos...
XIV
Verde infinito. Marrón infinito. Azul infinito.
Negro infinito. Claro infinito.
Se deslíen los ojos para nosotros
al encuentro lumínico de nuestras ánimas...
XV
El aro extiende
ante la roca al lago
la pisada del cielo...
El cielo nace
cóncavo en la tarde
de tus ojos fuego...
El fuego es luz,
brote de estrellas,
madre de la luna,
pasajera del sol.
El aro disuelve
la cara del cielo
en tu fondo azul...
Lo azul extiende
ante tu cuerpo alado
un eco de amor...
XVI
El Sur aupara extrañarte.
Desde el desierto te llamo.
Desde colinas de arena,
cumbres, mantas negras
con la seductora mirada.
Desde la forrada crema amarilla
que amparan ahogados los pies.
Desde los rezos inclinados,
cantos, Ala, la otra Fe.
Te logro desde el desierto Sur,
nostálgico abatido de sol.
Te logro con el alma al revés,
helada y nocturna
cruzando el ojo de Dios.
Gino Alexander Amaya
20060516