Ger del alma
Poeta recién llegado
Pasan apurados
y nadie se mira,
a las oficinas
van a trabajar.
El ruido ensordece
de los colectivos,
que tocan bocina
para transitar.
Así la jornada,
con furia amanece
mujeres y niños,
corren por igual.
No hay un segundo
de pausa y espera,
desfilan nerviosos
en su trajinar.
La noche se acerca
las luces se prenden,
todos apresuran
el paso al andar.
Llegar a sus casas
cansados y hastíos,
buscando descanso
en la paz del hogar.
La ciudad se apaga
es la madrugada,
faltará muy poco
para comenzar.
Otro nuevo día
que nadie se mira,
fueron devorados
por la gran ciudad.
Autor: Ger
y nadie se mira,
a las oficinas
van a trabajar.
El ruido ensordece
de los colectivos,
que tocan bocina
para transitar.
Así la jornada,
con furia amanece
mujeres y niños,
corren por igual.
No hay un segundo
de pausa y espera,
desfilan nerviosos
en su trajinar.
La noche se acerca
las luces se prenden,
todos apresuran
el paso al andar.
Llegar a sus casas
cansados y hastíos,
buscando descanso
en la paz del hogar.
La ciudad se apaga
es la madrugada,
faltará muy poco
para comenzar.
Otro nuevo día
que nadie se mira,
fueron devorados
por la gran ciudad.
Autor: Ger