Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la negra noche de mi dolor,
ebrio de lágrimas de cristal,
clamé por ti, luminosa Vestal,
herido en el alma por Amor.
Y fue entonces que en alas del viento,
cual ángel del pagano cielo,
me arrebataste en místico vuelo...
y fue la paz del pensamiento.
Tu eres el polvo de mi camino,
y el lucero de mi amanecer:
tu que a mi barca has dado destino.
Tu serás báculo en mi atardecer,
y esperanza y verbo divino...
y nuevo día tras el anochecer.
ebrio de lágrimas de cristal,
clamé por ti, luminosa Vestal,
herido en el alma por Amor.
Y fue entonces que en alas del viento,
cual ángel del pagano cielo,
me arrebataste en místico vuelo...
y fue la paz del pensamiento.
Tu eres el polvo de mi camino,
y el lucero de mi amanecer:
tu que a mi barca has dado destino.
Tu serás báculo en mi atardecer,
y esperanza y verbo divino...
y nuevo día tras el anochecer.