alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
VESTÍBULO DEL AMOR
Sólo si las estrellas dudan del amanecer,
ausente mujer en vela; si te quedaras un poco más
conversaríamos en medianoche empapada de sonetos.
¿Cuál soneto plasmarías en mi piel? Al embriagar mis oídos
recitando versos,
al despertar sobre tu pecho cada mañana.
Pero me cortas las alas antes del alba,
conviertes la primera escena en sátira carente de verso;
nuestro perverso afín a la locura.
¿Cuál locura efectuaríamos?
Si de amor nos empapara,
la noche que no deja salir el alba,
en las que en tus brazos me tienes amarrada.
Te necesito en la opera del cielo,
tu mirada es inversamente proporcional
a lo desconocido de la pradera
tornada de azul solemne
No quiero alejarme de tu cuerpo,
el calor que fluye de tus venas
es el elixir de mis lamentos;
¡También te necesito!
Contigo dama, me encantaría huir, de la bruma infrahumana,
de esa nube venida a cabalgatas
en odas de la fama,
¡Te espero en el vestíbulo del amor !
Fugitivos, en la noche amalgamada,
donde las esencias se percuden en las pieles
no queriendo volver . Separadas.
ALECALO - RODÓLFO CABRERA
Sólo si las estrellas dudan del amanecer,
ausente mujer en vela; si te quedaras un poco más
conversaríamos en medianoche empapada de sonetos.
¿Cuál soneto plasmarías en mi piel? Al embriagar mis oídos
recitando versos,
al despertar sobre tu pecho cada mañana.
Pero me cortas las alas antes del alba,
conviertes la primera escena en sátira carente de verso;
nuestro perverso afín a la locura.
¿Cuál locura efectuaríamos?
Si de amor nos empapara,
la noche que no deja salir el alba,
en las que en tus brazos me tienes amarrada.
Te necesito en la opera del cielo,
tu mirada es inversamente proporcional
a lo desconocido de la pradera
tornada de azul solemne
No quiero alejarme de tu cuerpo,
el calor que fluye de tus venas
es el elixir de mis lamentos;
¡También te necesito!
Contigo dama, me encantaría huir, de la bruma infrahumana,
de esa nube venida a cabalgatas
en odas de la fama,
¡Te espero en el vestíbulo del amor !
Fugitivos, en la noche amalgamada,
donde las esencias se percuden en las pieles
no queriendo volver . Separadas.
ALECALO - RODÓLFO CABRERA