jaziz
Poeta asiduo al portal
Es usted muy decente
de esas personas
que aun
cuentan con moral,
en su forma de vestirse
en el hablar suyo,
genuina
manera de caminar.
Es por eso
que me es de mucho
agrado
el poder estar junto a usted,
no me malinterprete
es solo que cuando
estoy con usted
son tan claro
confortable
esperanzado
por las atenciones suyas,
no se lo tome a mal
pero sus pestañas
me son tan agradables
sus ojos
oscuros como mis sueños.
El color de sus brazos
el sol reflejado en ellos,
muestra lo bello
de sus bellos.
Discúlpeme usted
sé que soy pequeño
que usted ya vivió
lo que aun me falta
por vivir,
pero usted me agrada,
me agrada su cariño
su tono de voz
con el cual amanezco,
me agrada usted
usted, vestida de negro
podría comer
dormir
desmayarme
junto a su cabello,
sé que soy joven
tal vez, sin saber amar
pero con usted
aprendería,
¿envejecer Antes que yo?
sí, claro adelante
además
puede que yo parta
antes que usted.
Usted señora madre
inconscientemente
me allegue tanto
a su persona,
cuando sus labios
toman forma de sonrisa,
es como si una musa
explotara dentro de mí,
las hormigas
desfilan por mi piel
cuando usted se encuentra
cercas.
¡Ahí señora!
no me llame de esa
manera,
que recalca mi edad
aun así no juego
con mi palabras,
ni bacilo
con ninguna confesión,
sus siglas las llevo en mi pecho
su nombre
es el suspiro del cual
todos se percatan…
usted señora
tan elegante
le sienta tan bien
ese collar en el cuello
ese reloj de mano,
su forma de sentarse
recargando su mano
con la silla de enseguida.
Usted señora
siempre prefiero
la sinceridad en las personas,
pero en esta ocasión
solo véame
sienta mi palpitar,
soporte
el silencio de mi alma
que ella,
no está preparada
para la respuesta suya.
de esas personas
que aun
cuentan con moral,
en su forma de vestirse
en el hablar suyo,
genuina
manera de caminar.
Es por eso
que me es de mucho
agrado
el poder estar junto a usted,
no me malinterprete
es solo que cuando
estoy con usted
son tan claro
confortable
esperanzado
por las atenciones suyas,
no se lo tome a mal
pero sus pestañas
me son tan agradables
sus ojos
oscuros como mis sueños.
El color de sus brazos
el sol reflejado en ellos,
muestra lo bello
de sus bellos.
Discúlpeme usted
sé que soy pequeño
que usted ya vivió
lo que aun me falta
por vivir,
pero usted me agrada,
me agrada su cariño
su tono de voz
con el cual amanezco,
me agrada usted
usted, vestida de negro
podría comer
dormir
desmayarme
junto a su cabello,
sé que soy joven
tal vez, sin saber amar
pero con usted
aprendería,
¿envejecer Antes que yo?
sí, claro adelante
además
puede que yo parta
antes que usted.
Usted señora madre
inconscientemente
me allegue tanto
a su persona,
cuando sus labios
toman forma de sonrisa,
es como si una musa
explotara dentro de mí,
las hormigas
desfilan por mi piel
cuando usted se encuentra
cercas.
¡Ahí señora!
no me llame de esa
manera,
que recalca mi edad
aun así no juego
con mi palabras,
ni bacilo
con ninguna confesión,
sus siglas las llevo en mi pecho
su nombre
es el suspiro del cual
todos se percatan…
usted señora
tan elegante
le sienta tan bien
ese collar en el cuello
ese reloj de mano,
su forma de sentarse
recargando su mano
con la silla de enseguida.
Usted señora
siempre prefiero
la sinceridad en las personas,
pero en esta ocasión
solo véame
sienta mi palpitar,
soporte
el silencio de mi alma
que ella,
no está preparada
para la respuesta suya.