lucianoquilmes
Poeta asiduo al portal
Silencio,
Intensa mañana donde las flores te vistieron,
Para desnudarme.
Un nudo errante anidando en mi garganta.
Espera inútil del mendigo,
dibujando callejuelas pintorescas ,
quebradas de melancolía .
Allí vas, vienes.
Rodeando el pabellón de mis oídos,
flotando en mi nariz y pelo,
tomando esta mano desgarrada,
estrujándome el alma,
siempre o no conmigo.
Donde el fuego no alumbra
y el hielo ha gangrenado entrañas.
Te llevaste mis sueños,
como un trozo de corazón desvencijado,
un boceto en carbonilla ,
dos figuras negras eternizadas
y un vestido de flores.
Intensa mañana donde las flores te vistieron,
Para desnudarme.
Un nudo errante anidando en mi garganta.
Espera inútil del mendigo,
dibujando callejuelas pintorescas ,
quebradas de melancolía .
Allí vas, vienes.
Rodeando el pabellón de mis oídos,
flotando en mi nariz y pelo,
tomando esta mano desgarrada,
estrujándome el alma,
siempre o no conmigo.
Donde el fuego no alumbra
y el hielo ha gangrenado entrañas.
Te llevaste mis sueños,
como un trozo de corazón desvencijado,
un boceto en carbonilla ,
dos figuras negras eternizadas
y un vestido de flores.