Cultura, tradición y fiesta,
Gritan con voz ferviente,
Multitud de festejantes,
Unidos, en la firma de mi condena.
De gala cubren sus cuerpos,
De risas, aplausos, de miradas vacías,
Carentes de sentimiento.
La oscuridad se apodera, rauda de mi pecho,
No es el color del manto de mi pelo,
Sino una sensación que ignoran que siento
es miedo.
Arrojado soy al clamor de la bestia al ruedo,
Lentamente atravesado,
frágil bramido al cielo proclamado.
La tensión inicial abandona mi cuerpo,
El único eterno consuelo es el final de éste,
mi sufrimiento.
Valentía y arte sus adjetivos son,
Si mi culpa es el asta, ruego perdón.
De luces protegido en la roja lucha aclamada,
con decisión implacable, exento de contemplación,
vierte mi vida en aplauso,
marcando una victoria, sellada con el dolor.
Con orgullo y pasión apuñala mi espalda,
ovacionado por el triunfo de una nueva fiesta,
que refleja una vez más , la ignorante cultura de España.
Gritan con voz ferviente,
Multitud de festejantes,
Unidos, en la firma de mi condena.
De gala cubren sus cuerpos,
De risas, aplausos, de miradas vacías,
Carentes de sentimiento.
La oscuridad se apodera, rauda de mi pecho,
No es el color del manto de mi pelo,
Sino una sensación que ignoran que siento
es miedo.
Arrojado soy al clamor de la bestia al ruedo,
Lentamente atravesado,
frágil bramido al cielo proclamado.
La tensión inicial abandona mi cuerpo,
El único eterno consuelo es el final de éste,
mi sufrimiento.
Valentía y arte sus adjetivos son,
Si mi culpa es el asta, ruego perdón.
De luces protegido en la roja lucha aclamada,
con decisión implacable, exento de contemplación,
vierte mi vida en aplauso,
marcando una victoria, sellada con el dolor.
Con orgullo y pasión apuñala mi espalda,
ovacionado por el triunfo de una nueva fiesta,
que refleja una vez más , la ignorante cultura de España.