Mario Cabral
Poeta asiduo al portal
Que intentas, que piensas,
acaso no te das cuenta que me duele,
que aun sufro con tu presencia,
que aquella herida en mi corazón aun solloza por ti,
que aquellas lagrimas densas y rojas que de el brotan me cobran la vida,
no te das cuenta que aunque te sonría mi alma se ahoga en llanto,
que aunque te salude desearía el haberte ignorado
y que al cerrar mis ojos no deseo abrirlos de nuevo
acaso no eres capaz de medir el daño que haz echo,
por favor piensa que cada palabra que me diriges
solo aumenta mi dolor y cada abrazo y cada beso sólo me hiere mas,
por favor te pido alejarte de mi,
por favor te digo no vuelvas nunca a tocarme,
pues cada mirada, cada caricia
es sólo una punzada mas para mi alma maltratada.
acaso no te das cuenta que me duele,
que aun sufro con tu presencia,
que aquella herida en mi corazón aun solloza por ti,
que aquellas lagrimas densas y rojas que de el brotan me cobran la vida,
no te das cuenta que aunque te sonría mi alma se ahoga en llanto,
que aunque te salude desearía el haberte ignorado
y que al cerrar mis ojos no deseo abrirlos de nuevo
acaso no eres capaz de medir el daño que haz echo,
por favor piensa que cada palabra que me diriges
solo aumenta mi dolor y cada abrazo y cada beso sólo me hiere mas,
por favor te pido alejarte de mi,
por favor te digo no vuelvas nunca a tocarme,
pues cada mirada, cada caricia
es sólo una punzada mas para mi alma maltratada.