Joaquin Paz
Poeta recién llegado
Esta tarde vi morir el amor.
Mientras caminaba persiguiendo el último cirio del crepúsculo;
y en mis manos la garúa de tu querer lejano se asentaba,
sencillamente, vi morir el amor.
Al recordar las calles que acogieron nuestros tímidos abrazos,
y que hoy se hallan ausentes, como yo de tus trayectos,
absurdamente, vi morir el amor.
Al saber que todo lo que es tuyo se halla lejos y tal vez ausente;
sintiendo que tu voz por un instante dejó de mencionarme,
amargamente, vi morir el amor.
Mientras aguardaba una señal de ti, una carta, una llamada,
y resignado al darme cuenta que nunca más responderías
silenciosamente, vi morir el amor.
Al regresar por los rincones donde los amantes se acurrucan,
y al percatarme sin querer que no te hallabas en mis brazos,
esta fría tarde ,vi morir el amor.
Mientras caminaba persiguiendo el último cirio del crepúsculo;
y en mis manos la garúa de tu querer lejano se asentaba,
sencillamente, vi morir el amor.
Al recordar las calles que acogieron nuestros tímidos abrazos,
y que hoy se hallan ausentes, como yo de tus trayectos,
absurdamente, vi morir el amor.
Al saber que todo lo que es tuyo se halla lejos y tal vez ausente;
sintiendo que tu voz por un instante dejó de mencionarme,
amargamente, vi morir el amor.
Mientras aguardaba una señal de ti, una carta, una llamada,
y resignado al darme cuenta que nunca más responderías
silenciosamente, vi morir el amor.
Al regresar por los rincones donde los amantes se acurrucan,
y al percatarme sin querer que no te hallabas en mis brazos,
esta fría tarde ,vi morir el amor.