Bender Carvajal
Poeta recién llegado
Ayer te vi como nunca
y estabas como siempre,
del brazo de tu madre
con la tregua de los pasos,
inquietante tu belleza
que hierve en el fondo
de las raíces
donde tus esperanzas fueron mías.
Iba yo como un perro
tras de ti
con la cola agitada
de este corazón que te sigue
camuflado a donde vayas,
porque tú miras alrededor
y aún sigo siendo esa travesura
camaleónica de los secretos
que ya no guardas.
Tú y tu religiosidad estremecedora
que me espanta
esta necedad hereje
de quererte tanto.
Te vi con procesión de fieles
donde ardí con mis pecados
mientras iba como un cometa
colgado de tu azabache
y embrujador encanto.
y estabas como siempre,
del brazo de tu madre
con la tregua de los pasos,
inquietante tu belleza
que hierve en el fondo
de las raíces
donde tus esperanzas fueron mías.
Iba yo como un perro
tras de ti
con la cola agitada
de este corazón que te sigue
camuflado a donde vayas,
porque tú miras alrededor
y aún sigo siendo esa travesura
camaleónica de los secretos
que ya no guardas.
Tú y tu religiosidad estremecedora
que me espanta
esta necedad hereje
de quererte tanto.
Te vi con procesión de fieles
donde ardí con mis pecados
mientras iba como un cometa
colgado de tu azabache
y embrujador encanto.