RDZ
Poeta recién llegado
Estoy cansado esta mañana, me pesan los pasos sobre mi, me rodean los recuerdos y pasan las horas. Camino hacia el río, el día primaveral no despierta nada, ni siquiera a un zorzal. la hojarasca que pateo tiene un sinfin de profundidad, nunca se termina, donde está el suelo? Yo sigo igual, me aferro a uno de mis poemas épicos. Los árboles silban la ilusión de sacarme una sonrisa que no llega. Caen mis párpados en la tristeza de la aurora, los canteros lloran brotes, una silla de mimbre bastante baja es ideal para repozar unos minutos contemplando la enredadera del patio. Aún escuchando el regular de su motor, el timbre anuncia mejor la llegada del traslado. Dos innominados ponen a mi padre en una camilla desprolija, lo cargan en el furgón, me invitan a subir adelante con ellos y me niego por completo y subo atrás con mi papá. Quince kilómetros para acariciarle el brazo que tanto me protegió y que asoma de una funda negra.
Mentalmente tarareo plegaria para un niño dormido y no dejo de llorar, ya llegamos al cementerio.
Mentalmente tarareo plegaria para un niño dormido y no dejo de llorar, ya llegamos al cementerio.