Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Observo estas calles tan desgastadas
el asfalto mal hecho para ganancias de unos corruptos
de esos que se aprovechan hasta del suelo que pisamos.
El raudo paso del colectivo
propicia una especie de cinta gris
que se trascurre para mis ojos
y la película de asfalto húmedo
inevitablemente evocan tu rostro.
Este asfalto que nada tiene de poético
mas me trasportan no solo a mi destino
sino a escondrijos de mi cabeza
donde encuentro retazos de pasadas andanzas.
Que ironía, ahí hallo poesía
y también reflexiones,
es que un viaje en la tarde
por ésta ciudad bañada de llovizna
provoca que vaya y siga,
más allá de lo que quería.
Es un bache, de esos que parecen un cráter,
que recibe los viejos neumáticos
de este conjunto de lata ajada que oficia de trasporte,
y el golpe de golpe me dice que es hora de regresar
es hora de regresar pues he llegado.
Qué ironía de ésta asfixiante monotonía,
despertar para soñar despierto,
y dejar esos sueños para trabajar dormido.
Reniel Floyer - Paraguay
el asfalto mal hecho para ganancias de unos corruptos
de esos que se aprovechan hasta del suelo que pisamos.
El raudo paso del colectivo
propicia una especie de cinta gris
que se trascurre para mis ojos
y la película de asfalto húmedo
inevitablemente evocan tu rostro.
Este asfalto que nada tiene de poético
mas me trasportan no solo a mi destino
sino a escondrijos de mi cabeza
donde encuentro retazos de pasadas andanzas.
Que ironía, ahí hallo poesía
y también reflexiones,
es que un viaje en la tarde
por ésta ciudad bañada de llovizna
provoca que vaya y siga,
más allá de lo que quería.
Es un bache, de esos que parecen un cráter,
que recibe los viejos neumáticos
de este conjunto de lata ajada que oficia de trasporte,
y el golpe de golpe me dice que es hora de regresar
es hora de regresar pues he llegado.
Qué ironía de ésta asfixiante monotonía,
despertar para soñar despierto,
y dejar esos sueños para trabajar dormido.
Reniel Floyer - Paraguay
Última edición: