Sebastián Figueroa
Poeta recién llegado
Viajemos
Viajemos a esa tierra donde no moriremos.
Viajemos sin rumbo, sin anclas ni tiempos.
Viajemos dentro de tus ropas hacia la locura.
Viajemos a nuestros deseos, a nuestras ternuras.
Viajemos al bello planeta que juntos creamos.
Viajemos al río que blanco te lava los labios.
Viajemos al agua que fina se filtra en tu pecho,
y tibia, hermosa, se aleja en silencio.
Viajemos a donde las rosas son miles
de bocas que besan tu cuerpo.
Viajemos a vidas vacías que no tienen dueño.
Viajemos al mar que te implora con voz temblorosa,
y yo mientras tanto me adentro en tus ropas,
me lleno de celos, te marco mi boca,
te grito al oído que no tienes dueño,
que duermas sin sueño,
que viajes sin tiempo,
con vida o sin ella,
sin vicios de ruego. Pero siempre conmigo.
Viajemos a donde el agua es tan pura
que puede envidiarte.
Viajemos al país donde tu cabello es arte.
Viajemos a donde los campos se riegan de llantos.
Viajemos a aquel mar de sueños que juntos creamos,
y yo mientras tanto me lleno de celos,
te muerdo la boca.
Paramos el tiempo, corremos peligros,
cambiamos los cuerpos, prestamos las vidas,
dejamos silencios, robamos deseos, amamos al viento,
y el cielo se acerca, se acaba ya el tiempo,
te miro, me miras, corremos el riesgo, amamos con ansias,
soñamos desvelos, lloramos amores, clamamos al duelo,
besamos espadas, de sangre de fuego,
te miro, me miras…
Se acabó el tiempo .
Sebastián Figueroa
© Derechos Reservados
Viajemos a esa tierra donde no moriremos.
Viajemos sin rumbo, sin anclas ni tiempos.
Viajemos dentro de tus ropas hacia la locura.
Viajemos a nuestros deseos, a nuestras ternuras.
Viajemos al bello planeta que juntos creamos.
Viajemos al río que blanco te lava los labios.
Viajemos al agua que fina se filtra en tu pecho,
y tibia, hermosa, se aleja en silencio.
Viajemos a donde las rosas son miles
de bocas que besan tu cuerpo.
Viajemos a vidas vacías que no tienen dueño.
Viajemos al mar que te implora con voz temblorosa,
y yo mientras tanto me adentro en tus ropas,
me lleno de celos, te marco mi boca,
te grito al oído que no tienes dueño,
que duermas sin sueño,
que viajes sin tiempo,
con vida o sin ella,
sin vicios de ruego. Pero siempre conmigo.
Viajemos a donde el agua es tan pura
que puede envidiarte.
Viajemos al país donde tu cabello es arte.
Viajemos a donde los campos se riegan de llantos.
Viajemos a aquel mar de sueños que juntos creamos,
y yo mientras tanto me lleno de celos,
te muerdo la boca.
Paramos el tiempo, corremos peligros,
cambiamos los cuerpos, prestamos las vidas,
dejamos silencios, robamos deseos, amamos al viento,
y el cielo se acerca, se acaba ya el tiempo,
te miro, me miras, corremos el riesgo, amamos con ansias,
soñamos desvelos, lloramos amores, clamamos al duelo,
besamos espadas, de sangre de fuego,
te miro, me miras…
Se acabó el tiempo .
Sebastián Figueroa
© Derechos Reservados
Última edición: