Vida diaria (1963) Montserrat Abelló

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"Soy una persona tímida pero apasionada y cada etapa de la vida la he vivido intensamente y sus vicisitudes me han proporcionado vivencias y experiencias, dolorosas a veces, pero siempre enriquecedoras."


Montserrat Abelló nació en Tarragona el 1 de febrero de 1918. Durante su infancia y debido a la profesión de su padre, ingeniero naval, vivió en Cadis, Londres y Cartagena y en 1935 estudió en la Facultad de Filología y Letras de la Universidad de Barcelona. Durante la Guerra Civil, trabajó como profesora de inglés hasta que en 1939 se exilió con su padre primero en Francia y después en Inglaterra, donde colaboró con las Brigadas Internacionales. Allí la sorprendió el inicio de la Segunda Guerra Mundial que la obligó a marchar a Chile de nuevo con su padre, donde se instaló durante veinte años. En este tiempo conoció al que sería su marido, Joan Bofill con el que tuvo tres hijos.

A partir de los años 50, Montserrat se dedicó a escribir y traducir, además de ser profesora de inglés en Santiago de Chile. En 1960 volvió a Barcelona y trabajó como docente en la institución cultural de CIC. Tres años después publicó su primer libro de poesía, Vida diària, prologado por Joan Oliver. Durante la década de 1979, se licenció en Filología inglesa, especializándose en el estudio comparativo de la fonética inglesa y catalana. El descubrimiento de las poetas anglosajonas en los años 80 la llevó a traducir obras al catalán de autoras como Sylvia Plath, Adrienne Rich y Anne Sexton. Con estas traducciones, Montserrat comenzó su implicación en el movimiento feminista colaborando también con la creación de Comité de Escritoras del PEN catalán, entre otros.

En este tiempo, Montserrat publicó diversos libros hasta que en 1998 fue honorada con la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya por su labor como traductora. Considerada ya una de las grandes poetas del siglo XX, su obra se incluye en numerosas antologías poéticas y ha sido galardonada con el premio de Jaume Fuster, LLetra d’Or, Premi d’Honor de les Lletres Catalanes y Premi Nacional de Cultura, entre otros. En el año 2002 la editorial Proa reunó su obra poética en un único volumen, Al cor de les paraules (1963-2002).

Murió en septiembre de 2014.

Vida diaria (1963)

Llueve en el jardín.

La hierba recta:

pequeñas agujas erectas,

antenas de la tierra,

esponja negra.

Y yo permanezco callada,

profundamente retraída,

con los hilos invisibles

de todo, de vidas tiernas entre manos.

Mujer, necesaria como la piedra,
siempre hundida en la tierra!


A Virginia Woolf


Cada uno debe de tener

su habitación

y un patio azul

donde pasear sus dudas.



Más allá del sol

vivirá el deseo

y la tristeza

de la primera palabra.



Y la sonrisa

que se ha perdido

y que ya no se recupera.


Será suave, más,

la sombra de la tarde,

detrás de las nubes,

alargada, como un lirio.



Me iré por

un largo camino,

ya no volveré

a encontrar la voz,

el amigo. Detenida en

el camino, no reconoceré

mi sombra alargada

en el portal de los adioses,

La mano estirada llena

de recuerdos del ayer.

Con la mirada fija

en el horizonte

esperaré mi propio regreso.



Las palabras

se enroscan

en mis manos. Me cuesta

desprenderme de ellas.

Se embellecen

entre los dedos

y se vuelven dulces.

Conservo la tibieza

de muchas manos, de

cuerpos; el temblor

de labios entreabiertos

y el tacto de la piel,

espesa de deseo,

suavidad,

de párpados cerrados,

trémulos

encima de ojos que adivino

llenos de chispas.


El trigo del tiempo (1986)



Vivo y vuelvo

a revivir

cada poema,

cada palabra.

Amo tanto

la vida

que la hago mia

muchas veces.

❀❀❀



No calma la pureza del atardecer,

ni el azul fosforescente del mar,

ni los campos, de un verde tan tierno,

el deseo de comunicarme.

Y me inclino rápidamente a

escuchar a unos y otros.



Pero mi verdad

me devuelve al mismo sitio

de soledad.

Sumergida vivo,

pero recordando lejanos momentos,

aquellos que pasan,

fugaces delante de los ojos –

como si el viento se los llevará-

pero enseguida, queman, y se hunden

hasta ser sangre y obra nuestra.




https://latribu.info/poesia/poemas-de-montserrat-abello/


 
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"Soy una persona tímida pero apasionada y cada etapa de la vida la he vivido intensamente y sus vicisitudes me han proporcionado vivencias y experiencias, dolorosas a veces, pero siempre enriquecedoras."


Montserrat Abelló nació en Tarragona el 1 de febrero de 1918. Durante su infancia y debido a la profesión de su padre, ingeniero naval, vivió en Cadis, Londres y Cartagena y en 1935 estudió en la Facultad de Filología y Letras de la Universidad de Barcelona. Durante la Guerra Civil, trabajó como profesora de inglés hasta que en 1939 se exilió con su padre primero en Francia y después en Inglaterra, donde colaboró con las Brigadas Internacionales. Allí la sorprendió el inicio de la Segunda Guerra Mundial que la obligó a marchar a Chile de nuevo con su padre, donde se instaló durante veinte años. En este tiempo conoció al que sería su marido, Joan Bofill con el que tuvo tres hijos.

A partir de los años 50, Montserrat se dedicó a escribir y traducir, además de ser profesora de inglés en Santiago de Chile. En 1960 volvió a Barcelona y trabajó como docente en la institución cultural de CIC. Tres años después publicó su primer libro de poesía, Vida diària, prologado por Joan Oliver. Durante la década de 1979, se licenció en Filología inglesa, especializándose en el estudio comparativo de la fonética inglesa y catalana. El descubrimiento de las poetas anglosajonas en los años 80 la llevó a traducir obras al catalán de autoras como Sylvia Plath, Adrienne Rich y Anne Sexton. Con estas traducciones, Montserrat comenzó su implicación en el movimiento feminista colaborando también con la creación de Comité de Escritoras del PEN catalán, entre otros.

En este tiempo, Montserrat publicó diversos libros hasta que en 1998 fue honorada con la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya por su labor como traductora. Considerada ya una de las grandes poetas del siglo XX, su obra se incluye en numerosas antologías poéticas y ha sido galardonada con el premio de Jaume Fuster, LLetra d’Or, Premi d’Honor de les Lletres Catalanes y Premi Nacional de Cultura, entre otros. En el año 2002 la editorial Proa reunó su obra poética en un único volumen, Al cor de les paraules (1963-2002).

Murió en septiembre de 2014.

Vida diaria (1963)

Llueve en el jardín.

La hierba recta:

pequeñas agujas erectas,

antenas de la tierra,

esponja negra.

Y yo permanezco callada,

profundamente retraída,

con los hilos invisibles

de todo, de vidas tiernas entre manos.

Mujer, necesaria como la piedra,
siempre hundida en la tierra!


A Virginia Woolf


Cada uno debe de tener

su habitación

y un patio azul

donde pasear sus dudas.



Más allá del sol

vivirá el deseo

y la tristeza

de la primera palabra.



Y la sonrisa

que se ha perdido

y que ya no se recupera.


Será suave, más,

la sombra de la tarde,

detrás de las nubes,

alargada, como un lirio.



Me iré por

un largo camino,

ya no volveré

a encontrar la voz,

el amigo. Detenida en

el camino, no reconoceré

mi sombra alargada

en el portal de los adioses,

La mano estirada llena

de recuerdos del ayer.

Con la mirada fija

en el horizonte

esperaré mi propio regreso.



Las palabras

se enroscan

en mis manos. Me cuesta

desprenderme de ellas.

Se embellecen

entre los dedos

y se vuelven dulces.

Conservo la tibieza

de muchas manos, de

cuerpos; el temblor

de labios entreabiertos

y el tacto de la piel,

espesa de deseo,

suavidad,

de párpados cerrados,

trémulos

encima de ojos que adivino

llenos de chispas.


El trigo del tiempo (1986)



Vivo y vuelvo

a revivir

cada poema,

cada palabra.

Amo tanto

la vida

que la hago mia

muchas veces.

❀❀❀



No calma la pureza del atardecer,

ni el azul fosforescente del mar,

ni los campos, de un verde tan tierno,

el deseo de comunicarme.

Y me inclino rápidamente a

escuchar a unos y otros.



Pero mi verdad

me devuelve al mismo sitio

de soledad.

Sumergida vivo,

pero recordando lejanos momentos,

aquellos que pasan,

fugaces delante de los ojos –

como si el viento se los llevará-

pero enseguida, queman, y se hunden

hasta ser sangre y obra nuestra.




https://latribu.info/poesia/poemas-de-montserrat-abello/


Realmente muy didáctico e interesante.
Como también un merecido homenaje.

Saludos
 

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