Campo Ardiendo
Poeta recién llegado
Mi casa colgada de una diatomea,
crisálida algodonada de rocas vetustas.
Punzante herida de las hiedras gruesas y filamentosas
cantan,
juegan
y retribuyen su sombra a los gigantes.
Veredas de bricolaje arden con matiz al paso de la luna.
Sobrias caminan sus hadas,
Vírgenes sobre sus aguas.
Un logo esencial viaja prisionero de un rayo celestoide:
morir sin respirar
sin agua
el fin al fin.
La noche y el leve oleaje inician el juramento al desconocido día.
crisálida algodonada de rocas vetustas.
Punzante herida de las hiedras gruesas y filamentosas
cantan,
juegan
y retribuyen su sombra a los gigantes.
Veredas de bricolaje arden con matiz al paso de la luna.
Sobrias caminan sus hadas,
Vírgenes sobre sus aguas.
Un logo esencial viaja prisionero de un rayo celestoide:
morir sin respirar
sin agua
el fin al fin.
La noche y el leve oleaje inician el juramento al desconocido día.