Navasdel
Poeta adicto al portal
Vieja casa mía.
El regreso.
Noche fría de diciembre,
espesa niebla tendida
que se mezcla con el humo
de las chimeneas ya encendidas.
-Olor a pueblo, que alegría-
dicen aquellos melancólicos
que se fueron con pena herida
dejando huérfanos los campos
que les dieron media vida.
Algunos van regresando,
-sin reproches por su ida-
echando ahora de menos
aquello que antaño tenían.
Yo soy uno de ellos
que regresa de su huida
a mi vieja casa de pueblo,
a la vieja casa mía,
con sus tozas de granito,
de piedra la fachada,
de madera su sobrado
y balconadas de pizarra.
Con una gran puerta de madera,
ancho postigo y aldaba,
grandes bisagras negras
y cantoneras de hojalata.
Con simples rejas de hierro
en la fragua forjadas
que protegen las ventanas
que dan luz a la morada.
Con una jardinera a cada lado
que el tiempo las ha llenado
de ortigas y gramas
donde en primaveras pasadas
se lucían rosas blancas y granas.
Vieja casa de pueblo,
vieja casa mía,
que el tiempo que ha pasado
nos ha dejado llagas y heridas
como a un barco varado
en las arenas de una ría.
Volveré a encender el hogar
con una llama divina
para calentar las entrañas
de tus habitaciones vacías.
Te quitaré las telarañas
de rincones y esquinas,
te curaré toda el alma
sanando tu melancolía
dando color a tus penas
tiñéndolas de alegría
y llenaré tu viejo corazón
de luz y de vida.
Gracias por esperarme,
gracias, vieja casa mía.
El regreso.
Noche fría de diciembre,
espesa niebla tendida
que se mezcla con el humo
de las chimeneas ya encendidas.
-Olor a pueblo, que alegría-
dicen aquellos melancólicos
que se fueron con pena herida
dejando huérfanos los campos
que les dieron media vida.
Algunos van regresando,
-sin reproches por su ida-
echando ahora de menos
aquello que antaño tenían.
Yo soy uno de ellos
que regresa de su huida
a mi vieja casa de pueblo,
a la vieja casa mía,
con sus tozas de granito,
de piedra la fachada,
de madera su sobrado
y balconadas de pizarra.
Con una gran puerta de madera,
ancho postigo y aldaba,
grandes bisagras negras
y cantoneras de hojalata.
Con simples rejas de hierro
en la fragua forjadas
que protegen las ventanas
que dan luz a la morada.
Con una jardinera a cada lado
que el tiempo las ha llenado
de ortigas y gramas
donde en primaveras pasadas
se lucían rosas blancas y granas.
Vieja casa de pueblo,
vieja casa mía,
que el tiempo que ha pasado
nos ha dejado llagas y heridas
como a un barco varado
en las arenas de una ría.
Volveré a encender el hogar
con una llama divina
para calentar las entrañas
de tus habitaciones vacías.
Te quitaré las telarañas
de rincones y esquinas,
te curaré toda el alma
sanando tu melancolía
dando color a tus penas
tiñéndolas de alegría
y llenaré tu viejo corazón
de luz y de vida.
Gracias por esperarme,
gracias, vieja casa mía.
Toza: Viga longitudinal que se colocaba
en la parte superior de puertas y
ventanas. En casas antiguas solían ser
de granito o traviesas de madera.
Sobrado: Espacio que queda entre el
tejado y techo de la vivienda. Por regla
general eran construidas con vigas
y tablas de madera.
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