VIEJA CIUDAD EN LA NOCHE
Lunas de agosto bruñen las calles en sueño
titilan piedras nobiliarias en sus escudos
asaeteados por los rayos lunares
silencios ominosos de los perros abatidos
la ciudad calla y concede
los viejos del lugar se calan sus boinan astrosas
y reniegan de sus pasados guerreros
La luna sigue brillando con lágrimas sin fusiles
¿Habrá llegado la paz tan prometida?
En la vastedad de los campos amapolas y vencejos
rocas cubiertas de líquenes
lagartijas de esbelto cuerpo
avecillas bendecidas por la unción de los oscuros arrieros
y los bueyes bueyes uncidos a la humildad de sus dueños
Desde el cielo sin nubes prometen pájaros negros
mientras en la vastedad de los campos sigue la Muerte su danza
alrededor de las rocas redondas preñadas de pardos terrones
los árboles secos arrastrando oraciones groseras
gimiendo sobre besanas yermas sembradas de siglos
que nunca serán gloriosos
vieja tierra de hombres viejos
Ilust.: Benjamón Palencia. “Paisaje”. 1963
Lunas de agosto bruñen las calles en sueño
titilan piedras nobiliarias en sus escudos
asaeteados por los rayos lunares
silencios ominosos de los perros abatidos
la ciudad calla y concede
los viejos del lugar se calan sus boinan astrosas
y reniegan de sus pasados guerreros
La luna sigue brillando con lágrimas sin fusiles
¿Habrá llegado la paz tan prometida?
En la vastedad de los campos amapolas y vencejos
rocas cubiertas de líquenes
lagartijas de esbelto cuerpo
avecillas bendecidas por la unción de los oscuros arrieros
y los bueyes bueyes uncidos a la humildad de sus dueños
Desde el cielo sin nubes prometen pájaros negros
mientras en la vastedad de los campos sigue la Muerte su danza
alrededor de las rocas redondas preñadas de pardos terrones
los árboles secos arrastrando oraciones groseras
gimiendo sobre besanas yermas sembradas de siglos
que nunca serán gloriosos
vieja tierra de hombres viejos
Ilust.: Benjamón Palencia. “Paisaje”. 1963