VIEJOS PALACIOS ANTIGUOS
Fue el relámpago
Rasgó la noche en dos y brotó la oscuridad
Apenas una chispa
Apenas un arrebol
(tu rostro fuera del tiempo)
Los trigos engañados se ocultaron tras las amapolas
El relámpago privó a las amapolas
de su sangriento color.
Y fue la noche.
Los caballos y los días no jugaban a este juego
Yo dormía soñando con tu regazo
(o quizás fuese tu regazo quien me soñaba.)
El reflejo sobre el estanque asustó a los jilguerillos
las acacias impetuosas vibraban con su piar
y aquella estatua perdida
que dormía sobre el césped seco
sonreía su desnudez procaz y regocijada.
Viejos palacios antiguos
Víctimas de sus ocasos
Viejos palacios desprovistos de sus espejos leprosos.
Yo los recorría seguro de mi victoria sobre el tiempo
los recorría indiferente a los estucos ruinosos
a las maderas tan nobles
a los tapices de raso
a los solados de mármol repetidos en losanges.
Yo los recorría y traía de nuevo el tiempo a sus salas.
Y recordaba a los caballos y a los días
y al relámpago que rasgó la noche
A las amapolas y a los trigos
Y a tu regazo que era sueño.
Apenas una chispa iluminó tu rostro fuera del tiempo
y todos los unicornios inclinaron su cerviz.
Era un mundo legendario de jade y raíces cuadradas
éramos un universo inconcluso
un sueño que soñaba tu rostro fuera del tiempo.
Éramos una fracción infinitesimal
el origen de la felicidad y la nada.
Ilust.: “La ciencia inútil”. Remedios Varo
Fue el relámpago
Rasgó la noche en dos y brotó la oscuridad
Apenas una chispa
Apenas un arrebol
(tu rostro fuera del tiempo)
Los trigos engañados se ocultaron tras las amapolas
El relámpago privó a las amapolas
de su sangriento color.
Y fue la noche.
Los caballos y los días no jugaban a este juego
Yo dormía soñando con tu regazo
(o quizás fuese tu regazo quien me soñaba.)
El reflejo sobre el estanque asustó a los jilguerillos
las acacias impetuosas vibraban con su piar
y aquella estatua perdida
que dormía sobre el césped seco
sonreía su desnudez procaz y regocijada.
Viejos palacios antiguos
Víctimas de sus ocasos
Viejos palacios desprovistos de sus espejos leprosos.
Yo los recorría seguro de mi victoria sobre el tiempo
los recorría indiferente a los estucos ruinosos
a las maderas tan nobles
a los tapices de raso
a los solados de mármol repetidos en losanges.
Yo los recorría y traía de nuevo el tiempo a sus salas.
Y recordaba a los caballos y a los días
y al relámpago que rasgó la noche
A las amapolas y a los trigos
Y a tu regazo que era sueño.
Apenas una chispa iluminó tu rostro fuera del tiempo
y todos los unicornios inclinaron su cerviz.
Era un mundo legendario de jade y raíces cuadradas
éramos un universo inconcluso
un sueño que soñaba tu rostro fuera del tiempo.
Éramos una fracción infinitesimal
el origen de la felicidad y la nada.
Ilust.: “La ciencia inútil”. Remedios Varo
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