acontista1967
Poeta recién llegado
Huellas de piececitos sobre el vidrio empañado;
Las huellas de la lluvia que ha posado sus pies en la ventana
Y remoza al desgaire los jardines colgantes de la melancolía
Desde la orilla fría y plateada de la tarde.
Romero, albahaca, hierbabuena mojada, aromado cidrón;
Aura esplendente del recuerdo de los mejores días
Que arroja la creciente del pasado en este solo instante.
Bullir de la memoria en el brillo conspicuo de esta luz aterida
Que mana de la fronda de mis párpados,
Desojando requiebros ahogados y punzantes.
Oh rio que empujas desde adentro por todas mis pendientes,
Que caes en cascadas por mis oscuras grietas,
Que relames mis musgos verdecidos con fruición, mis lianas, mis pedruscos;
Te revuelves, te estremeces y ensanchas,
Y luego te resuelves en infectas marismas
Donde estragados saurios, bajo el rostro roído de una luna aprehensiva,
Degluten los despojos de mi ración de tiempo
Para arrojarme al valle del sosiego contrito de esta tarde sedante
En la que ahora oteo mi paisaje interior.
Las huellas de la lluvia que ha posado sus pies en la ventana
Y remoza al desgaire los jardines colgantes de la melancolía
Desde la orilla fría y plateada de la tarde.
Romero, albahaca, hierbabuena mojada, aromado cidrón;
Aura esplendente del recuerdo de los mejores días
Que arroja la creciente del pasado en este solo instante.
Bullir de la memoria en el brillo conspicuo de esta luz aterida
Que mana de la fronda de mis párpados,
Desojando requiebros ahogados y punzantes.
Oh rio que empujas desde adentro por todas mis pendientes,
Que caes en cascadas por mis oscuras grietas,
Que relames mis musgos verdecidos con fruición, mis lianas, mis pedruscos;
Te revuelves, te estremeces y ensanchas,
Y luego te resuelves en infectas marismas
Donde estragados saurios, bajo el rostro roído de una luna aprehensiva,
Degluten los despojos de mi ración de tiempo
Para arrojarme al valle del sosiego contrito de esta tarde sedante
En la que ahora oteo mi paisaje interior.