Samuel Akinin
Poeta recién llegado
Todo el día te entregué mi atención
mi mente y cuerpo te regalé
y es que has sido como una oración
en la que reza un hombre a una mujer
He limitado mis ganas sin fuerza
refrenando del todo mi querer
He matado al hombre que admira
pues yo si sé, eres una gran mujer
He soportado el verano impasible
sufriendo despierto el sueño de ayer
Has penetrado de manera increíble
mi perenne soledad, mi modo de ser
Como ves, he dejado todos mis pecados
lo hice, al dejar la orilla, están amarrados
Y es que teniendo una diosa marina
el diablo se aparta si ella lo encandila
mas como no quiero perder un instante
del rato tan grato de verte una vez
me hinco de rodilla con vista al levante
esperando ese tan ansiado instante
me dejes besarte y amarte después
Samuel Akinin Levy
mi mente y cuerpo te regalé
y es que has sido como una oración
en la que reza un hombre a una mujer
He limitado mis ganas sin fuerza
refrenando del todo mi querer
He matado al hombre que admira
pues yo si sé, eres una gran mujer
He soportado el verano impasible
sufriendo despierto el sueño de ayer
Has penetrado de manera increíble
mi perenne soledad, mi modo de ser
Como ves, he dejado todos mis pecados
lo hice, al dejar la orilla, están amarrados
Y es que teniendo una diosa marina
el diablo se aparta si ella lo encandila
mas como no quiero perder un instante
del rato tan grato de verte una vez
me hinco de rodilla con vista al levante
esperando ese tan ansiado instante
me dejes besarte y amarte después
Samuel Akinin Levy