abrí los ojos, como el viento rompe el mar
y un tropel de pasos en mi cabeza no me dejaron oír
tu canto desesperado, tu canto cansado
he llegado, en hora buena, a ver el brillo de tu otoño
de tus hojas, tus arboledas,
entre recuerdos amarillos y besos de azafrán,
del frio misterioso de la noche a orillas de tu hoguera,
pues ahí, quemaremos nuestros quebrantos.
Meceremos nuestra alma en las dimensiones del silencio,
mientras tus ojos sonríen,
nuestro tiempo precioso se desvanece.
como brillo estelar
la aurora del roce se muestra
como un baile cristalizado
como un viento en la arena
y un tropel de pasos en mi cabeza no me dejaron oír
tu canto desesperado, tu canto cansado
he llegado, en hora buena, a ver el brillo de tu otoño
de tus hojas, tus arboledas,
entre recuerdos amarillos y besos de azafrán,
del frio misterioso de la noche a orillas de tu hoguera,
pues ahí, quemaremos nuestros quebrantos.
Meceremos nuestra alma en las dimensiones del silencio,
mientras tus ojos sonríen,
nuestro tiempo precioso se desvanece.
como brillo estelar
la aurora del roce se muestra
como un baile cristalizado
como un viento en la arena
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