marquelo
Negrito villero
El tiempo pasa como atléta anónimo
sobre una palabra aún no develada.
La dicha es nostalgia comprimida en deseo,
y una voz a lo lejos martilla la mandíbula de los saurios.
No debemos postrarnos ante el deseo espinoso de la carne
porque el ayer del deseo será carne rancia de despedidas.
Hoy el amor se vuelve viento que dejan los tranvías
y sólo pasa cuando sonreimos pero no lo tomamos
a tiempo y se pasa aúllando hasta su cueva.
Cuando nuestros cuerpos arrojen espuma con nuestros gritos
y el amor se vuelva viento
entonces
sabremos que todavía no somos viento...
sobre una palabra aún no develada.
La dicha es nostalgia comprimida en deseo,
y una voz a lo lejos martilla la mandíbula de los saurios.
No debemos postrarnos ante el deseo espinoso de la carne
porque el ayer del deseo será carne rancia de despedidas.
Hoy el amor se vuelve viento que dejan los tranvías
y sólo pasa cuando sonreimos pero no lo tomamos
a tiempo y se pasa aúllando hasta su cueva.
Cuando nuestros cuerpos arrojen espuma con nuestros gritos
y el amor se vuelva viento
entonces
sabremos que todavía no somos viento...