Homero Gazcón
Poeta recién llegado
I
Como el viento
viajo sin dirección
no tengo concesión
con la rosa de los vientos
No anuncio mi llegada
ni anticipo la partida
rabo de nube o aleteo de querubín
que no te preocupe
Como él
siempre me presento
existo en el momento
Soy inmediatez de fuerza
presencia de lo inasible
caricia, instante, fiereza
Como él
sin dejar rastro claro
me desplazo con pies de nube
cuando paso por tu cuerpo.
II
Soy el viento
que remueve tus cabellos femeninos
y que se infiltra excitado
en tus oídos
El que pule lenta, rasa y mansamente
la piel de tus senos de pera
El que refresca en tu cuerpo
la suave planicie de la espalda
y se bifurca anhelante en la entrepierna
Viento que vientre abajo
agita tu ensortijada hierba venusina
y recorre los delicados bordes
de tu sexo vital
Y eres así, en ese instante
Mujer en toda la extensión
de la caricia viento.
Como el viento
viajo sin dirección
no tengo concesión
con la rosa de los vientos
No anuncio mi llegada
ni anticipo la partida
rabo de nube o aleteo de querubín
que no te preocupe
Como él
siempre me presento
existo en el momento
Soy inmediatez de fuerza
presencia de lo inasible
caricia, instante, fiereza
Como él
sin dejar rastro claro
me desplazo con pies de nube
cuando paso por tu cuerpo.
II
Soy el viento
que remueve tus cabellos femeninos
y que se infiltra excitado
en tus oídos
El que pule lenta, rasa y mansamente
la piel de tus senos de pera
El que refresca en tu cuerpo
la suave planicie de la espalda
y se bifurca anhelante en la entrepierna
Viento que vientre abajo
agita tu ensortijada hierba venusina
y recorre los delicados bordes
de tu sexo vital
Y eres así, en ese instante
Mujer en toda la extensión
de la caricia viento.