Cris Cam
Poeta adicto al portal
Vientos ancestrales
Ya antes,
mucho antes,
hicieron sangrar los ríos,
llorar las montañas,
oscurecer los cielos
exterminar estirpes.
¿Qué más podrían hacernos?
Pues sí.
Que se mueran
los viejos, sin medicamentos.
Los pibes bajo el gatillo fácil;
con sonido a chocolate aireado.
Antes era la mita,
ahora las 12 horas.
Pero el mar es grande
y el submarino muy chico.
Y vamos bien,
pero. ¿hacia dónde?
Que nos coman los lagartos,
las hienas, las anacondas.
Mejor masticados por la tierra,
que envenenados por el aceite.
Ni hubo terremotos, incendios,
huracanes ni inundaciones.
Sólo agobio de nueva deuda
que pagarán en siglos por venir.
Salvo, claro, que sus amigos,
nos invadan como a Granada.
2018
Ya antes,
mucho antes,
hicieron sangrar los ríos,
llorar las montañas,
oscurecer los cielos
exterminar estirpes.
¿Qué más podrían hacernos?
Pues sí.
Que se mueran
los viejos, sin medicamentos.
Los pibes bajo el gatillo fácil;
con sonido a chocolate aireado.
Antes era la mita,
ahora las 12 horas.
Pero el mar es grande
y el submarino muy chico.
Y vamos bien,
pero. ¿hacia dónde?
Que nos coman los lagartos,
las hienas, las anacondas.
Mejor masticados por la tierra,
que envenenados por el aceite.
Ni hubo terremotos, incendios,
huracanes ni inundaciones.
Sólo agobio de nueva deuda
que pagarán en siglos por venir.
Salvo, claro, que sus amigos,
nos invadan como a Granada.
2018