Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
¡No! No es necesario alzar
los ojos a la noche, y mirar las
estrellas en su luz infinita.
Tú eres todo el firmamento,
y mis manos recogen tu entrega
en una constelación de caricias.
Los luceros brillan en tu cintura,
¡oh, amada!, perfecta armonía,
donde todo orden es inalterable.
Persistes en todo, más allá
de lo visible e invisible.
Unión de nuestros mundos
hacia el principio de tus besos.
Eternidad sin límites.
Lejos de ti, el Universo
es un caos imperfecto.
De mi libro "Tríptico del Amor"
los ojos a la noche, y mirar las
estrellas en su luz infinita.
Tú eres todo el firmamento,
y mis manos recogen tu entrega
en una constelación de caricias.
Los luceros brillan en tu cintura,
¡oh, amada!, perfecta armonía,
donde todo orden es inalterable.
Persistes en todo, más allá
de lo visible e invisible.
Unión de nuestros mundos
hacia el principio de tus besos.
Eternidad sin límites.
Lejos de ti, el Universo
es un caos imperfecto.
De mi libro "Tríptico del Amor"