Vikingo de la Muerte
Soledad, amargura que cabalga a mi lado,
con un corazón vacio continuo a caballo,
penumbra que me ensordece con sus gritos,
tras de mí, pueblos vencidos y destruidos
Con traje de luto y rostro de oscuridad
a tropel marco con furia el destino,
no existe en este reino contrincante,
que luchando en batalla pueda conmigo
Mi escudo bañado en sangre
no tiene dibujos, están solo sus alaridos
quizás con suerte de un solo tajo
los deje tirados en el camino.
Mi mejor arma, el odio a mis enemigos,
con un ejército de pobres y resentidos,
estaré cabalgando siempre por siglos.
CREAZZOLA EUGENIO.
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