Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No vine por flores, vine por espinas,
me hizo trampas la libertad,
te quise tanto, no sé qué opinas
si es que te queda algo de bondad.
Vine por mi falta de amor conmigo,
vine buscando un amor que no está,
la parte cuadrada de mi ombligo
y un incendio que ya no ocurre más.
No vine por nubes, vine por sueños,
sabiendo que un sueño siempre se va,
que los amores buenos tienen dueños
y que una isla es una ciudad.
Pero tú no tienes idea de que te quise,
nunca entendiste que en mi estupidez
fundé mil canas desde que te fuiste
y morí cien veces desde que no me ves.
No vine por rosas, vine por sus espinas,
por los recuerdos que vivieron ayer
y que hoy son habituales en varias esquinas,
las mismas donde una vez te besé.
me hizo trampas la libertad,
te quise tanto, no sé qué opinas
si es que te queda algo de bondad.
Vine por mi falta de amor conmigo,
vine buscando un amor que no está,
la parte cuadrada de mi ombligo
y un incendio que ya no ocurre más.
No vine por nubes, vine por sueños,
sabiendo que un sueño siempre se va,
que los amores buenos tienen dueños
y que una isla es una ciudad.
Pero tú no tienes idea de que te quise,
nunca entendiste que en mi estupidez
fundé mil canas desde que te fuiste
y morí cien veces desde que no me ves.
No vine por rosas, vine por sus espinas,
por los recuerdos que vivieron ayer
y que hoy son habituales en varias esquinas,
las mismas donde una vez te besé.
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