pablo barattini
Poeta asiduo al portal
TABERNERO
no me sirvas de ese ron
quiero vino,
sólo vino del oscuro
quiero
beber lento y sin apuro,
lento,
embriagar mi corazón.
Ella...
ella se me ha ido,
yo le pido a este vino me consuele,
si supieras
esta herida cómo duele,
llenarías
otro vaso de licor.
TABERNERO
¿sabes tu, por qué el amor,
si dicen ser lo bueno de la vida
por qué,
por qué me causa tal dolor
si yo
la sigo amando todavía?
AMIGO...
Entiendo de tu pena,
sé bien lo que se siente,
pues un día
uno como este
aquella
a quien tanto yo quería,
se fue
dejándome dos niños
y una pena
más grande que la vida.
Esa mujer sin corazón
hermosa,
y como una tumba fría,
es ella
la misma de tu historia
y de la historia mía,
por ello,
ya sabía
que vendrías de seguro,
buscando de mi vino
de mi vino
del oscuro.
no me sirvas de ese ron
quiero vino,
sólo vino del oscuro
quiero
beber lento y sin apuro,
lento,
embriagar mi corazón.
Ella...
ella se me ha ido,
yo le pido a este vino me consuele,
si supieras
esta herida cómo duele,
llenarías
otro vaso de licor.
TABERNERO
¿sabes tu, por qué el amor,
si dicen ser lo bueno de la vida
por qué,
por qué me causa tal dolor
si yo
la sigo amando todavía?
AMIGO...
Entiendo de tu pena,
sé bien lo que se siente,
pues un día
uno como este
aquella
a quien tanto yo quería,
se fue
dejándome dos niños
y una pena
más grande que la vida.
Esa mujer sin corazón
hermosa,
y como una tumba fría,
es ella
la misma de tu historia
y de la historia mía,
por ello,
ya sabía
que vendrías de seguro,
buscando de mi vino
de mi vino
del oscuro.