calvared
Poeta veterano y reconocido en el portal.
EL
¿Dónde vas muchacha, sola?
Espera que te acompaño
no vayan a hacerte daño.
¿Cómo te llamas? di
ELLA
.........................Lola,
Lola me llamo señor
y aunque es largo mi camino
me acompaña un ser divino
que me protege en mi honor.
EL
Esta noche es muy oscura
para tomar el sendero
no vaya algún pendenciero
a imponer su mano impura.
Deja pues que te acompañe
que yo lo haré de buen grado
¿Dónde vas muchacha, sola?
Espera que te acompaño
no vayan a hacerte daño.
¿Cómo te llamas? di
ELLA
.........................Lola,
Lola me llamo señor
y aunque es largo mi camino
me acompaña un ser divino
que me protege en mi honor.
EL
Esta noche es muy oscura
para tomar el sendero
no vaya algún pendenciero
a imponer su mano impura.
Deja pues que te acompañe
que yo lo haré de buen grado
y caminando a tu lado
no habrá nadie que te dañe.
ELLA
Sea, pues, ya que se empeña,
acompáñeme a mi calle,
al otro lado del valle,
allá, sobre aquellas peñas (señala a lo lejos)
EL
Tomemos pues el camino
que si andamos con premura,
aunque la noche esté oscura,
llegaremos con buen tino.
ELLA
¿Cómo se llama, señor?
Creo que no le conozco.
EL
Me llamo Angel Orozco,
su seguro servidor.
Vivo en la casa de piedra
de aquella calle empinada, (señalando una calle)
la que tiene la fachada
recubierta por la hiedra.
ELLA
Me parece recordar
una dama muy hermosa
barriendo, ¿tal vez su esposa?
a la puerta de su hogar.
EL
No, chiquita, no hay esposa.
La que barre es mi sirvienta
que aunque en mi, yo nada sienta,
reconozco que es hermosa.
Es más bella usted, preciosa,
delicada criatura,
y es tan grande su hermosura
que algo siento que me acosa. (se señala el corazón)
ELLA
Es usted muy lisonjero
y agradezco sus halagos
que seguro hacen estragos
entre damas de sombrero.
(Riendo) Yo no quiero, aún, marido
que se vive muy bien sola.
Ya habrá tiempo para colas,
para blondas y vestido
de novia y arroces blancos,
con padrinos e invitados,
y todos arrodillados,
de la iglesia en duros bancos.
EL
Hace tiempo que la observo
y que pienso en abordarla,
decirle que quiero amarla
y que anhelo ser su siervo.
Sueño a diario con sus besos
con sus ojos, sus palabras,
con que su corazón se abra
y de amor me lleve preso.
ELLA
(Asustada) ¿Pero qué dice, señor?
¿cómo se atreve a así hablarme?
¿cómo se atreve a abordarme
sin sentir ningún rubor?
Vale más que solo siga
el camino hacia su casa
que por la mía no pasa
todo cuanto usted me diga.
EL
(Insistiendo) He perdido mi cabeza
por usted, mi bella dama
y aquí hay algo que me llama (señalando el corazón)
y que rompe mi entereza.
Por las noches, mi desvelo
es de usted, amada mía,
y es de usted la melodía
que a mi lecho trae el cielo.
ELLA
(Aterrorizada) Ya le he dicho, caballero
que no quiero yo amoríos,
eso son sus desvaríos
en que nada es verdadero.
EL
(Encolerizado) ¿Cómo osas rechazarme
si por ti he perdido el seso?
¿Cómo puedes decirme eso
y atreverte a despreciarme?
(Tomándola por los hombros) Dame un beso, corazón
que me muero por tenerte,
dame un beso que mi suerte
me ha nublado la razón. (La besa)
(Forzándola) Son tus labios harto fríos
y tus ojos apagados,
ven, gocemos del pecado
en mi oculto desvarío.
ELLA
(Llorando) Por favor, señor, no siga
que me está usted haciendo daño
solo tengo veinte años.
Por favor, señor, no siga.
EL
(Rompiéndole el vestido)
Son hermosos estos pechos
¡qué delicia es el besarlos,
que placer acariciarlos
bajo un cielo como techo!
Las estrellas son testigos
del amor que te profeso
y aquí mismo te confieso
que es verdad cuanto te digo.
ELLA
(En angustiado llanto) ¡No me fuerce, por favor!
tengo miedo y mucho frío,
(Cubriéndose con las manos) ¡Ven y ayúdame, Dios mío!
¡Qué sea un sueño este dolor!
EL
(Desgarrando completamente sus ropas)
Eres mía solamente
y he de amarte en esta noche,
sin oirte ni un reproche
que turbar pueda mi mente.
Estos senos me enloquecen
y este vientre me exaspera
es el sexo que me espera
un bello fruto que me ofreces.
ELLA
(Sintiendo un hondo dolor) Estas lágrimas que suelto
pido a Dios que te maldigan
y aquí rezo porque digan
que la muerte te ha resuelto.
¿Ves la sangre que te ensucia?
es mi honra que has matado,
pesadilla que te ha atado
para siempre en falsa argucia.
La venganza ha de venirte
en una hora tempranera
a cobrar a su manera
sin que puedas prevenirte.
EL
(Penetrándola) Disfrutemos del momento
delicioso e inolvidable,
calla, amor, y ya no hables,
que es placer y no tormento.
Participa del instante,
aprovéchate y disfruta
que no existe mejor fruta
que la que tienes delante.
ELLA
(Transfigurada) Hoy te juro Angel Orozco
que muy pronto he de matarte,
y un puñal he de clavarte
al saber que desconozco
otra forma de lavarme
de esta mancha que ha ensuciado
mi pureza y la ha truncado
al instante de violarme.
(Saca un puñal del bolso y se lo clava en la espalda)
EL
¿Qué me has hecho, vida mía?
¿Qué es el fuego que me abrasa
como un sol que quema y pasa
y se pierde en lejanía?
(Muriendo) Esta noche se oscurece
por momentos y se empaña
mi mirada en la guadaña
que al matar desaparece.
(Expira)
ELLA
(Clavándose el puñal en el pecho)
Espero que Dios entienda
el sabor de la venganza
que a todos un día alcanza
al perder en la contienda.
No puedo vivir impura,
prefiero una muerte honrosa
ante quien aquí reposa
destrozado en su locura.
(Muere)