Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Hoy el sol es
una estrella roja
y una lengua roja
deambula
calle abajo.
Nada se mueve,
ni el aire;
y la fuente de tres caños,
tranquila
en su sueño de agua.
La blanca falda
de la niña
está manchada
de rojo
y un llanto devora
el rojo silencio
de la tarde.
En la plaza
-donde pétreos
son el nido de la torre,
el reloj
y hasta la cigüeña-,
tirada en el suelo
y salpicada de rojo,
una muñeca abandonada.
una estrella roja
y una lengua roja
deambula
calle abajo.
Nada se mueve,
ni el aire;
y la fuente de tres caños,
tranquila
en su sueño de agua.
La blanca falda
de la niña
está manchada
de rojo
y un llanto devora
el rojo silencio
de la tarde.
En la plaza
-donde pétreos
son el nido de la torre,
el reloj
y hasta la cigüeña-,
tirada en el suelo
y salpicada de rojo,
una muñeca abandonada.