Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
El daño es de por vida inalterable,
pues queda para siempre en la memoria,
y aunque logre librarse de la escoria,
volverá a golpearla con su sable.
Se regurgita el miedo abominable,
retorna sensación persecutoria.
No hay forma de sanar, ni aún la euforia
de saber de su muerte hará curable
el horror padecido en la violencia.
Es como un virus necio que retorna,
con fauces de león y horrible forma
y ocupa nuevamente la inconsciencia.
Infame hombre de sucia mente enferma
tienes alma corrupta, negra y yerma.
pues queda para siempre en la memoria,
y aunque logre librarse de la escoria,
volverá a golpearla con su sable.
Se regurgita el miedo abominable,
retorna sensación persecutoria.
No hay forma de sanar, ni aún la euforia
de saber de su muerte hará curable
el horror padecido en la violencia.
Es como un virus necio que retorna,
con fauces de león y horrible forma
y ocupa nuevamente la inconsciencia.
Infame hombre de sucia mente enferma
tienes alma corrupta, negra y yerma.
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