tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
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Es difícil pensar intentando descifrar el tiempo entre los espacios, segmentando momentos inelásticos, que quisiera borrar de mí.
Al borde de la línea que divide mi invisibilidad material, espero no cruzar esa posible frontera una vez más.
Silencio en las aguas mas calmas, suelen volver circunstancias de una voracidad absoluta, condecorando malos tramos de esta vida abstracta.
Ciertamente espero mutar.
Cubierto en desintegración, colapsa mi sombra confundiéndolo todo, en estos salobres a quimera; con esta ficción de sustancias crónicas, vierto en las calles unas ganas locas de gritar.
En estos aires de mutilación de sentimientos, mutaré hasta las miradas, en la brusquedad del deseo en si mismo; como cosificando los mínimos detalles de control, que se deslizan por mi mente.
Con ese miedo liquido que me persigue entre sueños, que me hace correr cargado de angustia, inmolando el resquebrajar de mis huesos, cayendo por las escaleras, en este violento deja vu.
Es difícil pensar intentando descifrar el tiempo entre los espacios, segmentando momentos inelásticos, que quisiera borrar de mí.
Al borde de la línea que divide mi invisibilidad material, espero no cruzar esa posible frontera una vez más.
Silencio en las aguas mas calmas, suelen volver circunstancias de una voracidad absoluta, condecorando malos tramos de esta vida abstracta.
Ciertamente espero mutar.
Cubierto en desintegración, colapsa mi sombra confundiéndolo todo, en estos salobres a quimera; con esta ficción de sustancias crónicas, vierto en las calles unas ganas locas de gritar.
En estos aires de mutilación de sentimientos, mutaré hasta las miradas, en la brusquedad del deseo en si mismo; como cosificando los mínimos detalles de control, que se deslizan por mi mente.
Con ese miedo liquido que me persigue entre sueños, que me hace correr cargado de angustia, inmolando el resquebrajar de mis huesos, cayendo por las escaleras, en este violento deja vu.