AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
Violín manchado.
ANTES de anoche, con mucha
cautela, tomé un pincel y con
pintura amarilla, manché el cielo
y sin arco iris, germinaron nuevos
crepúsculos y el nombre de una
doncella nueva y amorosa, emergía
entre las nubes de algodón y rosas;
con campanas de oro, para nombrarla.
Y no era fantasía; estaba despierto
y los ríos del planeta cantaban
con un violín manchado y amarillo.
Y casi diez mil palomas blancas,
revoloteaban y me hablaban de ti.
Y tu boca sensible a mis labios,
paladeaban un beso, también
amarillo y entonces sí, soñaba,
siempre contigo huyendo y
dejándome ese vacío, que aun
me duele en el alma triste; muy triste
augus 19 noviembre de 2013
ANTES de anoche, con mucha
cautela, tomé un pincel y con
pintura amarilla, manché el cielo
y sin arco iris, germinaron nuevos
crepúsculos y el nombre de una
doncella nueva y amorosa, emergía
entre las nubes de algodón y rosas;
con campanas de oro, para nombrarla.
Y no era fantasía; estaba despierto
y los ríos del planeta cantaban
con un violín manchado y amarillo.
Y casi diez mil palomas blancas,
revoloteaban y me hablaban de ti.
Y tu boca sensible a mis labios,
paladeaban un beso, también
amarillo y entonces sí, soñaba,
siempre contigo huyendo y
dejándome ese vacío, que aun
me duele en el alma triste; muy triste
augus 19 noviembre de 2013