Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Tus ojos no me aúpan al pico de mi sombra,
puntapiés y portazos, cuando llueven reflejos de algún astro-lógico,
evito forcejeos con mis cejas,
no levanto miradas, ellas solas se pierden
-Mirarme fijamente es igual que invocar algún milagro.
Por ello en mis espejos, sus cristales se cubren con rituales.-,
miran hacia algún lado, situado entre el cerebro y mi círculo vicioso
-Él es quien me conciencia, cuando me llueven piedras en la nuca.
Me refiero a escribir con veto, y la imaginación que ello mismo conlleva.-.
Mi trabajo y mi hacienda son solo sucedáneos
del sentido voraz del intestino.
"Se remueve algo dentro de toda mi poesía.
Como un intercambio de cuerpos,
me ha robado el imperio de las mentes en blanco."