susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
De impecable lino crudo era la blusa de los domingos,
que resaltaba con su negra y lacia melena,
dicen que se estila mucho.
Ni colores ni formas eran sobornables en la virtual estancia,
que no podía ser como la de nadie desde que su hermano
destacó tanto en el basket como en lo de marcharse de casa.
Ella mostraba los dientes diez mil veces en un día,
parecía reírse de todo lo que pasaba fuera de sus museos
de carnes y de rellenos para pavos
recién caídos de guindos
con pedigrí de Algeciras.
Amorosos intercambios por mando a distancia,
como mucho alguna foto
mostrando los encantos
cuando no la vea nadie.
Luego a la cama,
a dormir
y otra vez a soñar.
que resaltaba con su negra y lacia melena,
dicen que se estila mucho.
Ni colores ni formas eran sobornables en la virtual estancia,
que no podía ser como la de nadie desde que su hermano
destacó tanto en el basket como en lo de marcharse de casa.
Ella mostraba los dientes diez mil veces en un día,
parecía reírse de todo lo que pasaba fuera de sus museos
de carnes y de rellenos para pavos
recién caídos de guindos
con pedigrí de Algeciras.
Amorosos intercambios por mando a distancia,
como mucho alguna foto
mostrando los encantos
cuando no la vea nadie.
Luego a la cama,
a dormir
y otra vez a soñar.