Qué fuimos en realidad,
sino áridos segmentos
de la noche oscura.
Qué fuimos en realidad,
sino un montón de marcas,
en un pálido almanaque.
Desafiantes de trillos,
una punta más del brillo,
y rellenos,
extras de una escena;
una obra prima de generación.
Qué fuimos en realidad,
sino invasores de tránsito,
de paso por el mercado
del monóxido,
y el contrabando del aire.
Allanando el recorrido
de esto llamado humanidad.
Qué fuimos,
cuando nuestros años fueron,
como óleo recién parido,
fresco, cromático.
Qué, sino testigos
de un cúmulo uniforme
de ganas, de "actos" en grados,
cual geométricos ángulos;
fanáticos del clima,
y sus esclavos, alguna vez.
Espectadores somnolientos,
de la vida, y su "espectáculo" agrio,
intermitente;
falto de narices, llamado:
historia.
Qué fuimos, sino prole;
qué dejamos, sino mucho,
qué obtuvimos, sino todo;
qué llevamos de regreso...
... Nuestro legado, y mejor,
un nombre.
Amantes creyentes de lo eterno;
con gavetas llenas de cartulinas,
momentos de aspiración
cristalina;
hoy navegantes, infantes de futuro.
¿Soy posdata de lágrima,
o visa a la sonrisa?
sino áridos segmentos
de la noche oscura.
Qué fuimos en realidad,
sino un montón de marcas,
en un pálido almanaque.
Desafiantes de trillos,
una punta más del brillo,
y rellenos,
extras de una escena;
una obra prima de generación.
Qué fuimos en realidad,
sino invasores de tránsito,
de paso por el mercado
del monóxido,
y el contrabando del aire.
Allanando el recorrido
de esto llamado humanidad.
Qué fuimos,
cuando nuestros años fueron,
como óleo recién parido,
fresco, cromático.
Qué, sino testigos
de un cúmulo uniforme
de ganas, de "actos" en grados,
cual geométricos ángulos;
fanáticos del clima,
y sus esclavos, alguna vez.
Espectadores somnolientos,
de la vida, y su "espectáculo" agrio,
intermitente;
falto de narices, llamado:
historia.
Qué fuimos, sino prole;
qué dejamos, sino mucho,
qué obtuvimos, sino todo;
qué llevamos de regreso...
... Nuestro legado, y mejor,
un nombre.
Amantes creyentes de lo eterno;
con gavetas llenas de cartulinas,
momentos de aspiración
cristalina;
hoy navegantes, infantes de futuro.
¿Soy posdata de lágrima,
o visa a la sonrisa?