Andeco
Poeta recién llegado
Sólo aquí (en la espesura de tu ausencia),
me detengo a pensarte.
Llamo a tu boca, hamaca en la que descansa tu silencio,
y me digo ¿la besaré?
Grito tus ojos, su cuenca, su luz,
mas nada pasa.
Hurgo la almohada buscando tu pelo,
pero tropiezo con la trágica silueta de tu no-cuerpo,
junto a él,
tu no-aliento se traga a ese talvez-nosotros que alumbró el desvelo.
Me invento tus manos, las cuelgo en el techo
y salto a buscarlas.
Visiono tu cuerpo, desierto y candela,
cubro tu perfil, me entierro en la arena
Luego despierto y en segundo parpadeo comprendo
que mi si-noche se locura con tu figura morena.
me detengo a pensarte.
Llamo a tu boca, hamaca en la que descansa tu silencio,
y me digo ¿la besaré?
Grito tus ojos, su cuenca, su luz,
mas nada pasa.
Hurgo la almohada buscando tu pelo,
pero tropiezo con la trágica silueta de tu no-cuerpo,
junto a él,
tu no-aliento se traga a ese talvez-nosotros que alumbró el desvelo.
Me invento tus manos, las cuelgo en el techo
y salto a buscarlas.
Visiono tu cuerpo, desierto y candela,
cubro tu perfil, me entierro en la arena
Luego despierto y en segundo parpadeo comprendo
que mi si-noche se locura con tu figura morena.